¡ENERGIA PARA MOVERNOS!
El movimiento corporal es esencial para todas nuestras actividades diarias y este se hace posible, gracias a la interaccion de diversos sistemas corporales. Uno de estos es el sistema muscular, el cual utiliza la energia proveniente de los alimentos ingeridos en nuestra dieta, para generar contracciones musculares y de esta manera, poder desplazar los segmentos que componen nuestro cuerpo.
El rendimiento de este sistema muscular depende de tres sistemas energeticos y puede ser optimizado gracias a la realizacion de ejercicio fisico que dependiendo de su intensidad y duración, modifica la cantidad de energia disponible para movernos.
Es posible evidenciar diferencias en la utilizacion de dichos sistemas energeticos, comparando las actividades realizadas por individuos de diferentes disciplinas deportivas. Por ejemplo, un corredor de 100 metros planos debe realizar esfuerzos de alta intensidad en periodos que no superan los 15 segundos de actividad. En el momento en el que el debe realizar la carrera, el sistema de fosfagenos es el que esencialmente va proveer el ATP necesario para la contracciòn de sus musculos.
En el caso de un corredor de 400 metros se debe realizar un esfuerzo de gran intensidad por un tiempo mas prolongado, motivo por el cual, se requiere de mayor disponibilidad de ATP y en este caso, el sistema de fosfagenos se torna insuficiente. Por lo tanto se inicia el proceso de glucolisis anaerobia para suplir esta demanda energetica.
Si el esfuerzo es de moderada o alta intensidad y debe mantenerse por mas tiempo, como en el caso de un maratonista, es necesaria la contribucion del tercer sistema energetico, la fosforilacion oxidativa, el cual es dependiente de la presencia de oxigeno y de acuerdo al sustrato energetico empleado puede producir mayores cantidades de ATP.